Cada vez más nuestros clientes nos demandan una casa, piso, negocio, etc eficiente energéticamente, no solamente para mantener en el exterior el viento y la lluvia o reducir la producción de desechos, sino también para mantener condiciones de confort térmico y de ahorro general en el gasto en facturas a futuro.  Es por ello que cada vez más utilizamos en nuestras construcciones  una amplia variedad de materiales y no sólo ladrillos, bloques y argamasa.

En la actualidad es muy importante utilizar y aprovechar los avances eco-tecnológicos no sólo porque son más eficientes y amigables con el medio ambiente, sino que también pueden ser económicos y representar un gran ahorro a largo plazo.

Se requieren entre 40 y 50 árboles para construir una casa estándar. Si, por el contrario, se utiliza también acero reciclado, sólo se precisa reutilizar el metal de 6 coches para los mismos propósitos. Las vigas de acero pueden reemplazar las vigas de madera y se pueden personalizar sin problema. El acero es un material muy durable y útil, sobre todo en áreas que padecen terremotos o vientos intensos.

Este tipo de material ya lleva tiempo utilizándose, pero actualmente vuelve a utilizarse en la búsqueda de construir hogares más eficientes energéticamente, gracias a sus propiedades en cuanto a ahorro de energía. El hormigón se cuela entre dos capas aislantes y se mantiene así en su lugar. Este material se utiliza en muros y en bloques de aglomerado para la construcción.

El aislamiento térmico realizado con fibra de vidrio es muy conocido, pero actualmente hay opciones aún mejores. Una de ellas, el poliuretano de origen vegetal es una especie de espuma hecha de materiales naturales como el bambú, el cáñamo y algunas algas (como el alga kelp). Su uso como material aislante ofrece una alta resistencia a la humedad y el calor, y evita el enmohecimiento de los muros y la propagación de plagas. Sus propiedades aislantes son mayores que las del poli estireno o la fibra de vidrio. Realmente no es sorprendente que la propia naturaleza ofrezca mejores soluciones de aislamiento que la creación de materiales artificiales.

Aunque parezca salido de una historia antigua o de un pueblo medieval, pero la paja es en realidad un excelente material aislante. No es por nada un material que se ha utilizado por siglos en la construcción y en la creación de mobiliario. Actualmente no sólo se usa para hacer techos lindos y nostálgicos, sino que sus propiedades aislantes cobran un gran protagonismo. Si se mantiene seca, la paja es increíblemente duradera y resistente, además de que es muy útil para recubrimientos murales internos y externos.

Este tipo de paneles para construcción de muros están hechos con una especie de emparedado de aglomerado o cemento con espuma aislante en el medio. Resiste al fuego y sirve para pisos, sótanos, cimientos y muros. Hay en diversos materiales, pero con el mismo principio de espuma aislante atrapada entre dos placas de material firme y plano. Usar este tipo de bloques reduce las facturas energéticas de forma significativa.

Este tipo de material se fabrica con desperdicio de plástico y fibra de madera, e increíblemente es más durable y menos tóxico que la madera tratada de forma convencional. Es resistente al moho y a la podredumbre, además de que es más rígido cuando está frío y más maleable al calor que los materiales de construcción puramente plásticos. Hay muchas variedades de compuesto de madera y plástico, entre ellos algunas con superficies antideslizantes.

Este tipo de vidrio (también conocido como vidrio de alto desempeño energético) se utiliza para hacer ventanas eficientes energéticas que permiten bloquear el calor excesivo en verano y a atrapar el calor al interior en invierno. Tienen una cobertura clara de óxido metálico que reduce la fuga de aire caliente o frío hasta en un 50%.